El Antiguo Palacio del Ayuntamiento

La ciudad de México, la antigua Tenochtitlán había sido arrasada: diques, puentes,
albarradones, alrededor de setenta templos en el centro religioso desaparecieron. El olor a muerte y
sangre seca dominaban el ambiente.
Mientras, Hernán Cortés, quien muy pronto sería nombrado gobernador y capitán general estaba en Coyoacán,
la ciudad comenzaba a tomar forma. Con las piedras de los templos se construyeron, de acuerdo con las
Ordenanzas de Población de Felipe II, las Casas del Ayuntamiento o Casas del Cabildo, a la par que casas
parroquiales o privadas de vecinos prominentes.
El Antiguo edificio del Ayuntamiento estaba en la Plaza Mayor, y tenía funciones administrativas y de
justicia en la ciudad. Entre 1527 y 1532 quedó lista la fortaleza. Esa arquitectura era necesaria como
protección contra los indígenas, quienes tenían prohibido asentarse en la zona.
El edificio constaba de una Sala de Acuerdos, una pieza para el escribano, otra de contaduría, Sala para
Audiencia ordinaria, capilla, sacristía y la cárcel de la ciudad.
Poco a poco en el tiempo, fueron agregándose otras dependencias: una alhóndiga, casa de moneda, una
fundición, la carnicería mayor y las casas que servían de residencia.
Este edificio sufrió daños provocados por incendios (el más grave en 1692), inundaciones, temblores,
conflictos armados, ampliaciones, remodelaciones y la aparición del salitre.
A principios del siglo XVIII (1714) el Palacio del Ayuntamiento es reconstruído con el gusto de la época:
de la primera austeridad con muros anchos y ventanas pequeñas, pasa al estilo barroco peninsular, con
arcos y adornos, y después se le agrega el neoclásico.

El Antiguo Palacio del Ayuntamiento como hoy lo conocemos, ubicado en uno de los perímetros de la Plaza de
la Constitución, data de esta fecha, aunque ha tenido cambios. Los movimientos telúricos y políticos en el
país dejaban poco espacio para rehabilitar edificios públicos.
En 1907, con motivo del Primer Centenario de la Independencia, Porfirio Díaz ordena la reconstrucción
completa del Palacio Municipal, pero el edificio queda listo hasta 1928, a cargo del arquitecto Manuel
Gorozpe.
A partir de l929 , se convierte en el Ex palacio municipal y sirve de sede al Departamento del Distrito
Federal. En 1934 se le agrega el 4º. Piso.
Pese a que sólo quedan los cimientos y algunos muros del Ayuntamiento original, su arquitectura y belleza
invita a observarlo, ya sea en su fachada exterior, con su loggia o estilo neoclásico y el águila
imperial, ya sean sus arquerías o los escudos de la ciudad; sus balcones o sus torres que fueron
elevándose conforme la edificación crecía. En su interior, se pueden apreciar en sus columnas los
estilos dórico, jónico y corintio, o su hermoso Salón de Cabildos, escenario de eventos trascendentes y
su biblioteca, que ofrece servicio de consulta sobre temas de nuestra ciudad. Desde 1997 es la sede del
gobierno .
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