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Sólo contra sí mismo (Ondskan).



Dirección, Mikael Håfström. Guión: Hans Gunnarsson y Mikael Håfström, basado en la novela homónima de Jan Guillou. Con: Andreas Wilson (Erik Ponti), Henrik Lundström (Pierre Tanguy), Gustaf Skarsgård (Otto Silverhielm), Linda Zilliacus (Marja), Jesper Salén (Dahlén), Filip Berg (Johan), Fredrik af Trampe (Von Schenken), Richard Danielsson (Karlberg), Martin Svane (Leffler), Rustan Blomqvist (Bergvall). Suecia/Dinamarca 2003.

La historia está basada en una novela muy popular por aquel país y es llevada a la pantalla por Håfström. Erick Ponti es un joven rebelde que nos recuerda a momentos a James Dean y que tiene problemas con muchos de sus compañeros en la escuela a donde asiste. Ubicada en los años 50’s, también conocemos su entorno familiar que desde las primeras escenas nos explica por qué es tan agresivo el chico: una madre que permite a su esposo golpee a Erick por faltas menores para conservar el orden y respeto.




Es expulsado de la escuela pública por golpear a un compañero y con sacrificios, su madre lo envía a un internado exclusivo, donde veremos que hay otros compañeros, sobre todos de los grados más avanzados, que son una verdadera lacra , pero que están respaldados por el dinero de sus padres para cometer abusos y fechorías en contra de los “nuevos” que llegan a la escuela. De ahí en adelante veremos cómo Erick y Pierre Tanguy, (el intelectual de la clase) quien comparte la habitación con él, se harán grandes amigos. El papel de malo será un estudiante “aristócrata”, llamado Otto Silverhielm, quien les hará ver su suerte.

Sólo contra sí mismo no es la clásica película de estudiantes de internados costosos de los cincuentas. Si en La sociedad de poetas muertos (Peter Weir ,1989) veíamos a un maestro que llega a una prestigiosa preparatoria a enseñarles el valor de ser y pensar por sí mismos a los muchachos oprimidos por una sociedad conservadora y represiva, en cambio en esta visión, nadie protesta por la serie de abusos y humillaciones, y los maestros forman parte del status quo e ignoran cobardemente todo lo que sucede. A uno no le queda más que apoyar y entender a Erick, que se rebela contra las injusticias. El director mismo ha señalado que él estudió en su juventud en una escuela de este tipo. En este colegio refinado y sobrio, con modales, sólo vemos intolerancia, en donde sólo algunos deben sobresalir, porque aquel que lo intenta, tendrá castigos tan humillantes como aventarles heces fecales, el Consejo de alumnos les aplican castigos corporales o los suben al ring, en donde aquellos que se niegan a obedecer a los mas grandes, se ven forzados a pelear hasta con dos oponentes a la vez para terminar arrastrándose y disculpándose con los ofensores. Lo irónico es que Erick, tratando de evadir la violencia que ha enfrentado desde niño y la que vive con su padrastro dentro de su familia , va a dar a uno de los lugares más violentos y peligrosos : la escuela.



La atmósfera del colegio y el sistema opresivo está bien lograda así como la actuación del personaje principal le ha ganado varios reconocimientos y premios, así como ofrecimientos de Hollywood para su director. Entre los premios que le han sido otorgados a esta película sueca están:



Festival de Cine Europeo de Viareggio, Italia, 2003: Premio FIPRESCI al director y Premio a mejor actor (Andreas Wilson).

Festival Internacional de Cine de Miami, Estados Unidos 2004: Premio del público a mejor película.

Festival Internacional de Cine de Shangai, China, 2004: Premios Copa Dorada a mejor actor (Andreas Wilson), fotografía, y Nominación a mejor dirección.

Premios Guldbagge del Instituto de Cine Sueco, 2004: Premio a mejor película, fotografía y diseño de producción; nominación a mejor dirección, guión, actor (Andreas Wilson) y actor de reparto (Gustaf Skarsgård).